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PARTICIPACIÓN DE LA SEE EN EL PLAN PARA LA PREvENCIóN y CONTROL DE LA TUbERCULOSIS

El control de la TB en España en al menos los últimos 50 años no ha sido muy afortunado. En 1965 se inició el Plan Nacional para la Erradicación de la TB en España con una inversión costosísima pero el Plan, no la TB,  se “erradicó” 8 años mas tarde… No será hasta 2007 que se publica el Plan para la Prevención y Control de la Tuberculosis en España y que no se llevó a cabo por cuestiones organizativas, económicas derivadas de la crisis, y aparición de epidemias mediáticas.

 

Los comentarios principales se han enfocado al título: Se ha sugerido Actualización del Plan o Plan del 2019 para la Prevención…. para diferenciarlo del Plan del 2007, y a los 4 pilares básicos para el control de esta enfermedad:

 

-Vigilancia epidemiológica: se ha objetivado subnotificación en algunas áreas, por lo que es imprescindible impulsar sistemas de vigilancia activa.

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Se considera prioritaria la evaluación anual del Plan, mejor un numero reducido de indicadores que permitan facilitar la evaluación.

 

Trimestralmente las CCAA remitirán a nivel central la información recogida. Esto se facilitaría con aplicativos informáticos compatibles.

 

A nivel central, cada CCAA y cada gran ciudad debería disponer de un programa de TB bien organizado, con responsables claros con buenas coordinaciones con todos los actores y que dispongan de enfermeras de salud pública que puedan seguir casos y contactos. 

 

Diagnóstico: Remarcar que el retraso favorece la transmisión y los brotes epidémicos. Debe fomentarse que médicos de primaria, de urgencias, de hospitales, de IIPP, de centros de toxicomanías, de entidades que atienden a inmigrantes, etc piensen en los signos y síntomas de la TB.

 

Microbiológico: Considerar una prueba rápida GeneXpert Ultra con una sensibilidad similar al cultivo y que permite detectar resistencia a rifampicina. Convendría conocer red de laboratorios de referencia y que puedan aportar resultados con rapidez.

 

Técnica MIRU: sería importante que ya se hiciera sistemáticamente al menos en aquellas áreas de mayor incidencia. (En algunos países se hace sistemáticamente a todos los casos desde hace años).

 

Estudio convencional de contactos (ECC): Debe realizarse prácticamente en el 100% de los casos (no en TB óseas por ejemplo en que muy prob. el contagio se estableció hace años). Se intenta identificar casos secundarios de TB o de ITL o el caso índice auténtico.

 

El censo de contactos lo realizará a ser posible el médico que diagnostica el caso aprovechando el momento del diagnóstico que produce un impacto en el paciente. Lo puede hacer la enfermera gestora de casos de la unidad clínica o el servicio de preventiva del hospital correspondiente. No es aconsejable remitir los contactos al médico de atención primaria porque hoy en día es muy poco probable que tenga experiencia en ECC.

 

Faltaría un apartado sobre estudios de epidemiología molecular que permiten detectar agrupaciones no sospechadas por el ECC y que con posteriores investigaciones cabe la posibilidad de establecer donde tuvieron contacto. Con la técnica MIRU y el estudio del genoma completo se puede concluir si estamos ante una transmisión reciente o no. 

 

Tratamiento: Es determinante que cada CCA disponga de un centro de larga estancia especializado o de algunas camas para ingresar a los pacientes con problemática social o sanitaria que requiera su ingreso durante semanas o meses y donde recibirán el TDO. El TDO también puede ser ambulatorio 

 

Otros aspectos:

Recursos económicos y humanos: Sería importante que este Plan tuviera la categoría de Plan Nacional, lo que implica mayor facilidad de recursos.

Debería haber responsables de este Plan y también en cada CCAA o en cada gran ciudad para sus respectivos programas de prevención y control. Es una necesidad histórica que España disponga de un Programa Nacional de Control de la TB. 

 

En caso de inmigrantes es básico disponer de agentes comunitarios de salud que actúen como mediadores culturales, traductores, acompañen a casos y contactos y estén bien coordinados con las unidades clínicas y con los programas de TB. También debe facilitárseles la tarjeta sanitaria y una revisión en el primer contacto que tengan con el sistema sanitario.

 

Así mismo,  sería importante fomentar la cooperación internacional con aquellos países que nos aportan más casos: Magreb, Am Latina, Rumania, etc

 

Creación de unidades clínicas de TB: La incidencia actual aconseja concentrar casos y contactos en unidades clínicas ya que en España, en nuestros días hay muchos más médicos de atención primaria que casos de TB, lo que implica que en general los médicos de AP no tengan suficiente experiencia en TB y en ECC. 


Fecha de publicación: 29/03/2019